Miden menos de cuatro milímetros y equivalen en desarrollo al órgano de un feto humano de unas nueve semanas de gestación. Arrojaron luz sobre la microcefalia y ayudarán a investigar el autismo y la esquizofrenia, explican en el Instituto de Biotecnología Molecular, de Viena, Son miniaturas creadas a partir de células de la piel, llamadas "organoides cerebrales"