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viernes, 2 de agosto de 2013

Enfrentamiento entre policías y militares retirados en el centro de Bogotá




Hernán Durango

El jueves 1 de agosto se enfrentaron en batalla campal, durante una hora, un grupo de 50 miembros de las Fuerzas Militares, entre infantes de Marina, soldados y policías en retiro, contra agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Metropolitana de Bogotá (Esmad). Los manifestantes le exigieron al Gobierno Nacional mejores pensiones, pues, según argumentaron, el monto que actualmente reciben es insuficiente para sus gastos familiares mensuales.


Durante la protesta de los ex policías y ex militares fue bloqueada la arteria principal del sistema de transporte masivo de Bogotá Transmilenio, causando caos total en el centro de la capital colombiana. La respuesta oficial a los ex funcionarios del Estado fue la represión. Como dicen los abuelos: les dieron de la misma medicina que durante sus acciones como policías y militares daban a los pobladores de las regiones colombianas.

José Alvira Motta, presidente de la Asociación de Reservistas de Fuerzas Militares (Unireservas) difundió en redes sociales el siguiente comunicado:

Señores

Generales y la dictadura, cómplices como victimarios.

Los subalternos militares y policías, con todo respeto, les exigimos, les preguntamos y los denunciamos en calidad de víctimas, héroes e indignados contra los altos mandos castrenses y la dictadura de las elites del capitalismo salvaje cruel de la tiranía y anarquía neocolonial, neoconservadora y neoliberal de la sociedad de consumo, como indignos victimarios cómplices.

¿Dónde están los derechos humanos que ustedes dicen respetar y proteger? ¿Donde ha quedado el tan trillado y el gravemente deteriorado “humanismo militar y policial”? Ante los abusos y atropellos, los familiares y las Reservas Activas de la Fuerza Pública de Colombia denunciamos y exigimos respecto a nuestros derechos públicamente:

1º. Respeto a la dignidad humana de los subalternos.

2º. Respeto a las funciones constitucionales de las entidades castrenses.

3º. Cumplimiento de las leyes por parte de altos mandos.

4º. Revocatoria de las facultades discrecionales, violatorias del debido proceso (art. 29 Constitución 1991).

5º. Cumplimiento de la ley 4ª 1992(nivelación salarial).

6º. Revocatoria del “nivel ejecutivo”, retorno inmediato al régimen anterior, que funciona mejor.

7º. Respeto del alto mando militar y policial a los subalternos.

8º. Mejores condiciones de trabajo y vida digna, con estabilidad, educación, salud, vivienda digna, seguridad y bienestar social para todos.

9º. Ascensos oportunos, respecto a la antigüedad y respeto a los traslados y en la asignación de cargos.

10º. Cabal cumplimiento de las decisiones judiciales, debidamente ejecutadas.

11º. Respecto al honor y dignidad, degradado por las aberraciones judiciales de la manipulación de las pruebas con fuero penal militar,

12º. Respeto, porque hay usurpaciones en la administración de los clubes de suboficiales militares, el de agentes de policía y las cajas Casur y Cremil, que se deben “democratizar”.

13º. Hacer respetar la soberanía nacional, ocupada por las bases militares terroristas de Estados Unidos y de los europeos de OTAN, con el pretexto del narcotráfico se está engendrando una conspiración de una guerra contra la revolución bolivariana en todos los países en la región en el presente o hacia el futuro.

Para que reflexionemos. Que libertad, sin justicia, es tiranía; y orden, sin igualdad, es anarquía. La conciencia, con justicia e igualdad, es el honor y dignidad de los seres humanos civiles y militares.

Barras, estrellas y soles untados de sangre de inocentes.

Superiores militares y policiales con un comportamiento nada ejemplar.

Una vida ejemplar es el mejor obsequio a nuestros semejantes.

Aunque el puerco se vista de seda, puerco se queda.

“Humanismo policial” o caciquismo policial.

Una cosa es estar en el escritorio y otra en zonas de orden público.

En la guerra, la verdad es la más afectada.

Atentamente, José Alvira Motta, presidente de la Asamblea permanente de las Reservas Fuerza Pública de Colombia, víctimas e indignados contra de la dictadura en el poder y presidente de Unireservas de Colombia. Correos: asambleadevictimas@gmail.com unireservasdecolombia@yahoo.es y jose-alvira-motta@hotmail.com Calle 33 A No. 13-05 Bogotá D.C. Colombia. BUSCAR. Youtube, gooble, twitter y Facebook móvil.310.335.31.22


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